Instagram Instagram Instagram

 

Los emoticonos nos invaden… pero no remplazarán a las palabras
2017-08-08
los-emoticonos-nos-invaden…-pero-no-remplazaran-a-las-palabras
Tan solo en Facebook se intercambian 5.000 millones de emoticonos a diario
.
Comparte en: Instagram facebook email Por: Redacción de NUMBERS     3'    1     40     Te gustó?
me gustó

Los emoticonos están en todos lados: están, obviamente, en nuestros teléfonos; y ya están en las pantallas de cine con "Emoji, la película".

Estos jeroglíficos modernos han cambiado la forma en que nos comunicamos, pero también nos hacen preguntarnos cuál es el impacto que tienen en nuestro lenguaje.

Tan solo en Facebook se intercambian 5.000 millones de emoticonos a diario. En Twitter, desde julio de 2013, el emoticono de la cara llorando de la risa ha sido usado más de 1,7 millones de veces —el número crece a cada segundo en Emojitracker— y en 2015 el vocablo fue seleccionado como “palabra del año” por Oxford Dictionaries.

Fue apenas en 2007 que los emoticonos se popularizaron y entraron a las pantallas de nuestros teléfonos —y a nuestras vidas— para quedarse y colarse en cada rincón de nuestra existencia digital. De los 176 emojis (“e” significa imagen en japonés y “moji”, signo) en blanco y negro que el ingeniero japonés Shigetaka Kurita diseñó en 1999 para la telefónica NTT DOCOMO, hoy contamos con un vocabulario visual de unos 1.800 ideogramas.

En el mundo, Unicode Consortium es la encargada de crear los nuevos emoticonos que aparecen en nuestros programas y dispositivos móviles. La evolución que ha tenido esta herramienta es contundente: desde los primitivos signos de puntuación dispuestos en un orden determinado para expresar alegría, tristeza o sorpresa, hoy podemos encontrar mujeres con distintos tonos de piel que usan un hiyab o amamantan, una cara que vomita, un zombi o un sándwich.

Luke Stark y Kate Crawford dicen en The conservatism of emoji que “los emoticonos son el lubricante social de nuestras vidas digitales: destacan el tono, ponen un toque de humor y representan un atajo a nuestra personalidad”.

¿NOS QUEDAREMOS SIN PALABRAS?
¿Será que algún día los emoticonos remplazarán por completo a las palabras y la forma en que nos expresamos? “No”, dice rotundamente Laura García, periodista y lexicógrafa.

Sin duda son una herramienta que nos ayuda a ser concisos, a expresarnos de una manera más lúdica y elocuente en nuestras comunicaciones digitales, pero escribir ideas complejas solo con emoticonos es aún muy complicado. En parte porque estos símbolos pueden ser interpretados con visiones diferentes o totalmente opuestas (cuántas veces hemos usado las manos que se unen como si oráramos o pidiéramos un favor, aunque estas fueron concebidas como dos palmas que se chocan).

De hecho, la multiplicidad de significados que pueden tener estos símbolos es su característica principal.

“No debería haber emoticonos regionales o locales, porque el sentido que les veo es que son universales; si empezamos a usar emoticonos de cada ciudad se rompería la función que tienen estos símbolos”, sostiene García. Para evitar malinterpretaciones o ambigüedades, se tendrían que poder interpretar de manera similar en el mayor número de regiones posibles.

Así como se temía que los libros electrónicos terminaran con los impresos, hay quienes creen que los emoticonos acabarán con las palabras. “Los emoticonos son un código de lenguaje, de comunicación, como el Morse o el Braille que usamos en determinados contextos y situaciones, pero no creo que puedan sustituir ni que le vayan a quitar un lugar a las palabras”, dice García.

Como con cualquier lenguaje, los emoticonos requieren que sus usuarios compartan un código para poder comprenderlos con la menor ambigüedad posible.

Puede ser que, para que estos símbolos remplacen a las palabras, necesitemos un diccionario de emoticonos reconocido internacionalmente… pero quizá esa estandarización acabaría robándoles su encanto.

(Fuente: The New York Times)


Comparte en: Instagram Instagram Instagram Te gustó este artículo?
me gustó

 


 Instagram  Instagram

© Kreab Ecuador